EL PASO DEL TIEMPO
Cuando el vacío esconde la soledad,
vale más perder la vida
en el punto de partida de la existencia,
donde las ideas se convierten
en un decorado envejecido
por el paso del tiempo.
Un jardín abandonado a su suerte,
un espacio de sombra,
un escenario propicio
al efímero elogio de lo intrascendente.
Un mágico viaje por la memoria.
Todo es dolor y sombra.
Todo oscuro y frío
como un rito que no sirve para nada.
Es el viento que arrastra los versos
como se arrastra una pena
en esta soledad que puede conmigo.
Es mi dolor el que huye
del ardor del olvido,
el engaño que aguarda en cada esquina.
Un lugar ficticio,
Un ajado escenario
que el paso de los años desmorona.
Y ni siquiera nos valen
las viejas palabras gastadas por el uso
ni la sigilosa presencia del verso en el otoño
donde la memoria pierde sus recuerdos.